viernes, 6 de abril de 2012

Textos de Numeneros...hoy Eumenia Rodríguez



DESARROLLO Y DECADENCIA DE LA HUMANIDAD

Desde un tiempo inmemorable, que se podría calcular por miles de millones de años, existe el planeta tierra. A partir de entonces hasta nuestros días, la búsqueda y el desarrollo de la técnica, ha sido imparable. Comenzó en la Edad de Piedra, para después ir evolucionando hasta nuestros días.
El ser humano no ha parado en su empeño de inventar y crear nuevos elementos de producción y progreso, hasta llegar en dónde ahora nos hemos instalado. Una carrera imparable y frenética.

Hoy en día, sería impensable el poder subsistir sin tantas cosas que con el tiempo se han hecho imprescindibles.
Como pueden ser, los alimentos, vestimentas, el fuego, la luz, medios de transporte, viviendas con electrodomésticos, baños, cocinas y toda la inventada maquinaria, y que sin ella, ya no se concibe el poder vivir dignamente. Desde el televisor o frigorífico, hasta lavadoras, aspiradoras, cine, música, el desarrollo de un lenguaje perfecto. Sin olvidar la informática.
Y tantas y tantas cosas, incluyendo el cada vez más destructivo armamento nuclear, el que entre otras atrocidades, podría causar la desaparición del mundo en unos instantes.

Nuestro origen sigue siendo un misterio sin resolver. Existen diferentes versiones que cada cual acomoda a sus creencias o religión. Pero lo cierto es, que aún se desconoce como comenzó el origen verdadero del ser humano. Parece ser que los primeros ancestros debieron ser de origen africano, siendo así, no debiéramos menospreciar a nuestros antepasados, lo que hacemos con bastante frecuencia.

El avance de la sabiduría y creatividad, discurre a tal velocidad, que se siente como una sensación de vértigo difícil de describir, asumir y comprender.
Por siglos, los dioses o símbolos han estado presentes. Se pensaba, y siguen pensado en muchos lugares, que son esos dioses los que mueven el mundo. Si bien es cierto que la ciencia ha demostrado, una y mil veces, que no es así.

Desde China a todo el continente asiático y Oceanía, desde el Egipto de los Faraones a la antigua Grecia, hubo varios periodos de prosperidad y muy creativos, con miles de personas sabias que han llegado hasta nuestros días.
Siendo su sabiduría y arte, la envidia y admiración de los clásicos y poderosos, particularmente de los romanos.
Estos conquistaron la mayor parte de Europa y el cercano oriente, e influyeron en aquel tiempo, aportando cultura, guerra y prosperidad pasajera. Fueron transcurriendo periodos muy largos de grandiosidad y decadencia, hasta el descubrimiento de América. Y desde allí, ya en el siglo XX, el viaje a la luna. Algo impensable, tan sólo un siglo antes, porque nadie hubiese imaginado semejante hazaña.

El término Ario, es un concepto mitológico y se supone que comenzó en Irán formándose tribus llamadas arias,que más tarde, se extendieron a otros pueblos y en muchos casos eran considerados como dioses.
Más recientemente, adoptaron el término «ario», los nazis alemanes y otros pueblos de Europa, ya que en su fanático nacionalismo, creían que era una raza superior que procedía de Ario.

El avance de la ciencia, la tecnología, la medicina y la cirugía, con trasplantes de casi todos los órganos del cuerpo, son pasos de gigante y sin duda hace que nuestra vida sea mucho mejor, y por supuesto, más globalizada, gracias a los medios de comunicación. Constatando así las teorías del filósofo y pensador McLuhan, un prestigioso canadiense de nuestro tiempo.

Por otro lado, existen personas sabias manteniendo la opinión, de que el mundo camina hacia su destrucción, precisamente a causa de las guerras, los adelantos y el impacto de las tecnologías que contaminan el medio ambiente. Lo peor es que sabiéndolo, no se hace casi nada para evitarlo. ¡Cómo qué no nos afectara a nosotros! Sin darnos cuenta de que nuestro mundo es vulnerable y pequeño como un pañuelo en la inmensidad del universo.

Dicen, que todo lo que nace muere, y un día ocurrirá lo mismo con nuestro hermoso planeta tierra. Ojalá no presenciemos tal hecatombe, que sin duda llegará, quizás dentro de millones de años, o, no tantos. Quién sabe…
A pesar de todo pienso, que de todas las maravillas creadas, o nacidas, no hay nada que iguale el prodigio del cerebro y la perfección del ser humano, aunque en muchos casos, ellos mismos nos pueden llevar a la destrucción.
 
Eumenia Rodríguez - 18 – 1 – 2012. 


 


1 comentario:

  1. De tu reflexión me quedo con el último párrafo, y de ese párrafo con la última palabra; DESTRUCCIÓN.

    El ser humano es capaz de las mayores atrocidades, yo de siempre he mantenido, en contra de la opinión de otros, que el ser humano es malo por naturaleza, lo dificil es tener buenos comportamientos y buenos deseos.
    En un libro que estoy leyendo ahora, "el pintor de batallas" de Pérez Reverte, me encuentro que en las páginas de 106 a 108 dedica un extenso comentario a esto precisamente "EL HOMBRE TORTURA Y MATA PORQUE LE GUSTA, ES LO SUYO", y "NUESTRA INTELIGENCIA SUPERIOR HACE MAS EXCELENTE Y TENTADORA NUESTRA MALDAD".

    Tu artículo me ha gustado mucho.
    Un cordial saludo de JUSTO

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